La selección argentina tuvo el estreno esperado en el Mundial 2026 y uno de los momentos más comentados de la noche llegó tras el primer tanto de Lionel Messi. El capitán rompió el cero con un remate de larga distancia que desató la euforia de los miles de hinchas albicelestes presentes en Kansas City y encaminó el triunfo frente a Argelia.

Después del festejo con sus compañeros, las cámaras captaron una imagen que no pasó inadvertida. El rosarino se llevó la camiseta al rostro, se secó los ojos y caminó algunos metros con la mirada baja antes de que el árbitro reanudara el juego. El gesto alimentó las especulaciones sobre una posible emoción especial del crack argentino en el que podría ser su último Mundial.

Más allá de la interpretación de los hinchas, la escena reflejó la importancia del momento. Messi llegó a la Copa del Mundo tras superar molestias físicas que habían condicionado su preparación y volvió a demostrar su vigencia en el escenario más exigente del fútbol internacional. El tanto ante Argelia significó además su tercera conquista en un partido debut mundialista, luego de haber marcado frente a Bosnia en Brasil 2014 y contra Arabia Saudita en Qatar 2022.

Una noche histórica para el capitán

El encuentro también tuvo un valor simbólico para el rosarino, que alcanzó los 200 partidos con la camiseta de la Selección argentina. A sus 39 años, continúa ampliando una marca histórica y reafirmando su lugar como uno de los futbolistas más importantes de todos los tiempos.

Con el gol y la victoria consumados, la imagen de Messi emocionado se transformó en una de las postales de la primera jornada mundialista para la Albiceleste. En una noche cargada de ilusión, el capitán volvió a aparecer cuando el equipo más lo necesitaba y dejó en claro que todavía tiene mucho para ofrecer en la defensa del título conseguido en Qatar 2022.